martes, 19 de julio de 2016

Alimentos mejores y peores para la digestión




Los problemas estomacales pueden estar provocados por la mala digestión de algunos alimentos 

Los trastornos en el sistema digestivo a veces pueden ser muy molestos y en su mayoría están provocados por los alimentos que comemos.  Los hábitos a la hora de comer son fundamentales para nuestra salud intestinal y la absorción de nutrientes.

Por ello, vamos a enumerar algunos alimentos beneficiosos para mejorar las digestiones y otros no tan buenos.

El yogur por ejemplo es bueno porque contiene bacterias que ayudan a mejorar la flora intestinal. Este lácteo puede controlar las diarreas, infecciones, estreñimiento o la colitis.

Las coles son muy ricas en ácido láctico y fibra, por ello combaten las bacterias dañinas con el estómago.  Las carnes blancas son una gran opción para combinar con las coles ya que son buenas para los ácidos. Las carnes rojas sin embargo no, ralentizan las digestiones y son mucho más grasientas.

El arroz, el plátano o el jengibre siempre son una buena opción para sentirnos mejor a la hora de comer. El jengibre sobre todo tiene multitud de propiedades muy beneficiosas para el cuerpo y es de las hierbas menos consumidas.

Por otro lado, los alimentos que debemos evitar si tenemos digestiones lentas son por ejemplo el picante, como la guindilla. Puede irritar el esófago, causar acidez o dolor estomacal. Los lácteos también debemos consumirlos con moderación en estos casos, sobre todo para las personas intolerantes a la lactosa.


Por último, el alcohol, el chocolate y bebidas como el café, té o refrescos no son recomendables. Irritan los intestinos y causan acidez. Generalmente estos alimentos no son nada recomendables en nuestra dieta. Comerlos alguna vez no tiene porqué ser dañino pero debemos evitar que se convierta en costumbre.

lunes, 11 de julio de 2016

Consejos para superar una mala visión de nosotros mismos


La autoestima puede ser definida como la valoración que hacemos de nosotros mismos



En ocasiones en la vida nos vemos envueltos en situaciones o problemas que nos afectan psicológicamente y nos dejan secuelas, cambiando nuestra forma de pensar y también nos puede cambiar la forma de pensar sobre nosotros mismos.

La autoestima puede ser definida como la valoración que hacemos de nosotros mismos, por lo tanto, una baja autoestima es una distorsión de la manera en la que nos vemos como persona. 

A menudo, la baja autoestima es un sentimiento que se forma en la adolescencia y van desarrollándose a lo largo de los años, por eso, superarlo puede convertirse en una tarea difícil.

Sentirnos inferiores puede afectarnos en nuestra vida diaria, en nuestra salud y en una gran multitud de aspectos. Uno de las primeras cosas que se deben evitar es compararse con los demás. Siempre habrá gente más exitosa que nosotros, al igual que gente con menos virtudes.

Otro de los consejos a seguir es intentar ser más positivos. Problemas en nuestra vida siempre va a haber, por eso es mejor enfrentarse a ellos como algo temporal, no permanente. Saber que si lo solucionamos, estaremos mejor en un futuro.

Por último, la aceptación. Quizás este punto sea de los más importantes, debemos saber aceptarnos tal y como somos, física y mentalmente. Para conseguir esta aceptación podemos crear un proyecto de vida, un objetivo basado en nosotros mismo. Seguro que siguiendo estos consejos conseguiremos sentirnos mejor.

lunes, 4 de julio de 2016

Los problemas circulatorios empeoran en verano



El calor empeora la circulación, sobre todo en mujeres mayores de 35 años




El sol, el calor… todo eso que conlleva el verano hace que se pueda sentir una mayor sensación de pesadez, hormigueo,  hinchazón o varices. 

Con la edad, y el calor, a la sangre le cuesta más llegar a todo el cuerpo y las venas a veces se hinchan o se deforman debido a la presión de la sangre por regar todo nuestro sistema.

Las varices no son más que esas dilataciones y ya sabemos que no son nada estéticas. Hay muchas causas que favorecen el debilitamiento de nuestras venas, como por ejemplo comer poca fruta y verdura, pasar muchas horas sentados, malos hábitos posturales, la edad o incluso la propia genética.

Cómo remedios caseros a este problema podemos usar medias compresoras para que ayuden a la circulación, dormir con los pies en alto, no exponer las piernas al sol, practicar deportes tales como nadar, andar o coger la bicicleta, incluso usar geles frío o duchar frías.

Otro truco infalible es masajear las piernas desde los pies hasta los muslos y en verano, debemos seguir consejos específicos para esta época como usar ropa ancha, no tomar el sol bajo ningún concepto, dar paseos diarios de al menos veinte minutos y evitar la depilación con cera caliente.

En ocasiones podemos sentir nuestras piernas pesadas, incluso observar un hinchazón en los tobillos. En esos casos, si además comienza a sentirse mal, lo mejor es tumbarse con los pies en alto cuanto antes. La sangre puede quedar acumulada en los pies y estar sufriendo un riego bajo en el cerebro, lo que le haría sentirse mucho peor.

Por otro lado, hay algunas plantas medicinales que aligeran nuestro ritmo sanguíneo, eliminan toxinas y líquidos que puedan empeorar la circulación. Estás plantas serían tales como los arándanos, el castaño de indias, las uvas rojas o el jengibre.